En algún momento tenía que decirlo y el momento llegó: estoy arrepentida.
Estoy triste, molesta y harta de sentirme así. Trato de olvidarlo, de esconderlo, de tragarlo.
Me duele el pecho y las lágrimas porque soy inmensamente infeliz.
Mi truco de estar en paz a pesar de la adversidad me ha fallado, hoy especialmente me siento abatida por culpa mía.