05 abril 2007

Mi alma y yo:

Unos ojos de búsqueda, que si bien no son azules, logran comunicar lo que mi corazón siente.
No tengo cuerpo de revista, pero me funciona perfectamente.
No tengo nalgas, pero tampoco almorranas.
No tengo labios carnosos, pero en ellos guardo cálidos besos.

Lo demás, nada; vida, muerte, cosas; lo que se sabe. 
Amor, desamor; nada alarmante.
Un poco de locura, un algo de cordura.
Gotitas del néctar de la melancolía extrema.
Vicios: Fisgoneo el olor del vaso antes de servirme.

Codiciosa no lo he sido; ni gozo lo que no tengo, ni siento lo perdido, no ha sido mucho ni poco; sólo lo que ha sido. 
Manoseo palabras cuando la noche se me hace larga.
Hombres... tengo uno que me quiere y otro a quien quiero yo, el que a veces me odia y el que a veces me ama.

De la gente admiro más que la voluntad; la fuerza, el descaro, la gracia, la sencillez pero sobre todo la verdad. Mi lado sexy aún no lo encuentro. Prefiero los calzones completos.

Disfruto más el ocaso que el amanecer. Amo el cielo color naranja y la calidez bajo mis sábanas. De las cucarachas, detesto su vestimenta anticuada y su relleno viscoso. 
No me agradan los grillos que le cantan a la luna. Me gustan las palmeras y el tulipán; los gatos y el tamarindo; el arroz y mi ciudad. Amo mi yucatequismo y disfruto mi soledad.

Hoy por hoy, no le debo a nadie. Si bien es cierto vivo una semana atrasada con la esperanza de un día vivirla adelantada.
Como ven, nada fuera de control, y si ahora llegara el momento de mi último viaje, me voy ligera de equipaje, me voy con esta playerita fresca. Sólo pido me pongan chancletitas, que esas son mis favoritas.